Nombre: Axel Stephenson
Edad: 16
Fecha de nacimiento: 4 de Octubre.
Signo del zodíaco: Libra
Lugar de procedencia: Nuremberg (Alemania)
Faltas por las cuales está en el reformatorio: Violencia doméstica
de él hacia su padre y viceversa, y robo.
Carácter: Tontaina, bastante ingenuo y con una gran falta de autoestima
que al divisarse le hace ser blanco de burlas. Con los años, ha cambiado
la reacción ante estas: de deprimirse o reaccionar violentamente en
los peores casos, a pasado a adoptar una actitud chulesca que más de
una vez le ha traído alguna que otra pelea, de la cual apenas logra
salir airoso, si es que sale, pues pese a su . Aun habiendo cambiado ese aspecto,
es tremendamente insegura y siempre necesita que alguien corrobore sus ideas
o intenciones, sino las desecha y se adapta a las de la mayoría. Es
por eso que lo pasa mal cuando no tiene a nadie con quien compartir sus ratos
libres. Si eso ocurre durante mucho tiempo y al fin encuentra a alguien, se
vuelve totalmente dependiente y, aunque le odie interiormente, seguirá
a su lado.
Es muy fácil ganarse su amistad y confianza, y aunque se le traicione,
con buenas palabras es fácil volver a tenerle como compañero,
cosa bastante útil si vas a meterte en problemas y necesitas a alguien
ingenioso mintiendo y hábil defendiéndote.
No expresa abiertamente sus emociones y es tremendamente inseguro en los temas
que comporten relacionarse como “más que amigos”. Esto
último despierta aun más burlas por parte de su mismo sexo.
Descripción: De piel morena, labios gruesos, ojos negros y cabello
siempre trenzado pegado a la cabeza. Tiene varias cicatrices y tatuajes, la
mayoría escritos sin ningún tipo de dibujo.
No cuida especialmente su imagen, sólo intenta sentirse cómodo
en esas paredes de carne oscura que algunos problemas le ha dado.
Es bastante delgado pero con la musculatura bien desarrollada, cosa que a
simple vista hace parecerla más fuerte y seguro de lo que en realidad
es.
No cambia mucho de estética. Siempre lleva tejanos anchos y caídos,
muy caídos, camisetas, blancas o grises, de tirantes y manga corta,
nunca manga larga. En invierno lleva sudaderas unas cuantas tallas superiores
a la suya, mayormente sin capucha y grises.
Es extremadamente limpio y nunca se le verá con una mancha en los pantalones,
sudaderas o camisetas. Si es preciso, se lo lavará el mismo. También
es por eso que siempre desprende un buen aroma.
Historia: Se crió en un piso siempre repleto de gente, familiares
o no familiares. Estos le enseñaron algunos de sus trucos magistrales
para llevarse las cosas sin ser visto, y también le enseñaron
donde ir a venderlas y sacar una buena cantidad.
No tuvo una infancia del todo difícil a excepción de ciertos
comentarios racistas por los que alguna vez tuvo que salir corriendo. Por
el mismo problema, visitó varias veces los hospitales con las costillas
rotas, el labio partido y la ceja abierta.
Al llegar a los quince años, empezó a robar con más asiduidad
y en cualquier lugar: casas, bares, tiendas, calles... Si llevaba algún
tipo de arma, nunca la enseñó. También fue por esa época
en la que él y su padre empezaron a discutirse y a pasar a las manos,
hasta que su propia madre, harta, decidió denunciarles a los dos.
Familia: Siempre tuvo ciertos problemas en distinguir entre los que
eran familia y los que no, pues de bien pequeño se encontró
con una casa repleta de gente, entrando y saliendo, que se llamaban hermanos
entre sí e hijo a él. Si alguien le preguntase, simplemente
diría que no lo termina de tener claro.
El tercer hijo de un matrimonio de mujer alemana y padre inmigrante, siempre
tuvo problemas con este último, quien a su vez tenía problemas
con él y con su origen. Si Axel se liaba con tanta gente, su padre
también, llegando a tal punto que no sabía si Axel era su hijo
o no. Su mujer siempre le dijo que sí, pero él siempre desconfió,
igual que desconfió de sus hijos anteriores y posteriores.
Esa desconfianza hería tremendamente a su mujer, quien le llegó
a pedir a su hijo que se la llevara de ahí cuando cumpliera la mayoría
de edad.
Curiosidades: Es completamente anti-drogas y se cabrea de mala manera
cuando, por el simple hecho de tener la piel morena, se presupone que es traficante
o consumidor de, al menos, marihuana. Si conoce a algún adicto, intenta
que lo deje, llevándose algún que otro rapapolvo al dirigirse
al yonqui menos apropiado. Estos sólo le dan pena, es con los traficantes
con quien tiene más problemas y a los que dejará con el culo
al aire si puede. Nadie sabe con certeza si ese odio esta fundamentado sólo
en su moralidad o en alguna mala experiencia.
Le encantan los gatos y él les encanta a ellos.
Algo que siempre le ha acomplejado más de lo normal es su voz asexuada.
No la tiene afeminada pero tampoco viril. Intenta modularla sin mucho éxito,
es por eso que actualmente sólo lo intenta cuando cree que va a librarse
de algún trompazo.
No se sabe por que se comportaba violentamente con su padre, pues no es un
amante de la violencia. Quienes conocen el caso, psicólogos y amigos,
creen que fue por algún asunto relacionado con su madre.