Nombre: Gilbert (Gil) Kart Levi
Edad: 32
Fecha de nacimiento: 18 de Mayo.
Signo del zodíaco: Tauro
Lugar de procedencia: Nuremberg, Alemania. br>
Profesión: Director médico del reformatorio.
Carácter: Paciente, tranquilo y muy cordial. Siempre tiene una sonrisa tranquilizadora para cualquiera que entre en la enfermería. Es difícil hacerlo enfadar, casi tanto como hacerle cambiar de idea cuando algo se le mete en la cabeza. Muy cabezón, pero lógico y coherente. Tiene espíritu altruista, que es el que le permite mantenerse firme en el reformatorio, un lugar donde ha visto casi de todo. Aunque eso también tiene su parte negativa. Es un sentimentalista y no dudará en convertirse en confesor. Le parte el corazón ver como chicos y chicas que ni tan solo tienen dieciocho años han acabado de formas tan terribles o han sufrido tales atrocidades.
Se implica en las historias de sus pacientes si cree que así puede ayudarles de alguna manera. Implicarse demasiado siempre le ha traído problemas, pero también se ha ganado amistades y la confianza de algunos internos.
Hecho a la antigua, se escandaliza con facilidad con tonterías, aunque ahora que ya lleva dos años en el reformatorio está curado de espanto. Sin embargo es fácil sorprenderlo o timarlo. No se enfadará si cree que no había maldad detrás de un acto que pueda perjudicarle. Y si se enfada, te dará el perdón al siguiente segundo de pedírselo.
Nunca lo ha demostrado ni lo ha dicho, ya que lo considera una falta total de educación y casi un insulto, pero siente una pena terrible por los internos. Ha dedicado toda su vida al aprendizaje y a la medicina, nunca le dio mucha importancia a su propia vida, si no a como sus acciones podrían ayudar a los que más necesitaban una mano.
Descripción: Mide 1'79 y es de complexión robusta, aunque delgado. Cara ovalada, rubio y ojos azul grisáceo. Siempre lleva el pelo en su sitio, brillante e impecable, al igual que su ropa y sus modales. Manos grandes pero muy hábiles y con gran precisión, casi nunca recibe quejas -al menos no verídicas- de sus pacientes. Va al gimnasio y sale a correr, mantiene una mente sana en un cuerpo sano. Tiene un aire saludable y juvenil que resulta encantador, no es precisamente activo, si no tranquilon.
Siempre se le ve con su bata blanca que desprende olor a antiséptico, sobre su manera de vestir, es sobria e informal. Pantalones tejanos, camisas peculiares, suéters de punto, zapatos de cordones siempre lustrosos y corbatas lisas.
Historia: Su familia lleva toda su vida viviendo en Nuremberg, ciudad que adora hasta su último rincón - lo cual tampoco es muy difícil, pues es una ciudad pequeña- de clase social mediana-alta, desde muy pequeño quiso dedicarse a la medicina. Al principio se inclinaba por la pediatría, luego entró en campos sobre la educación social y decidió acabar también esta segunda carrera.
Siempre ha trabajado o cobrando el mínimo requerido por la ley o nada. Ha sido voluntario en varios barrios marginales tanto en aspecto médico como de educador social. Su trabajo también comporta riesgos, antes de entrar en el Sankt Fremont recibió una puñalada en el estómago que le trajo bastantes problemas. En parte por ello decidió pasar una temporada en el reformatorio en vez en la calle.
Familia: Proviene de una prestigiosa familia de médicos, aunque no suelen reconocerlo como tal cuando mencionan su apellido. Es hijo único, y sus padres no entienden demasiado porque se mete en esos líos pudiendo tener un hueco en el negocio familiar. Suponen que de bueno que es, es tonto. Le poyan siempre, sean cuales sean sus decisiones. Gilbert creció en una familia cálida y comprensiva.
Curiosidades: Tiene pánico escénico, aunque en privado conserva la frialdad y sabe que decir y como decirlo. Delante de grandes multitudes y en ocasiones importantes, pierde los papeles y se muere de los nervios.